Informacion Institucional

CONCLUSIONES DESAYUNO DEBATE = HONORARIOS MINIMOS ALCANCE

Con la colaboración de las Dras. Maria Veronica Abramo y Valeria Imberti 

HONORARIOS MINIMOS Ley 910/2014 =

DECLARACION DE INCONSTITUCIONALIDAD DE OFICIO 

El CAVM,  receptando la inquietud de muchos colegas –inquietud que comparte- encuentra preocupante el tratamiento que recibe el HONORARIO PROFESIONAL por parte de los magistrados, en cuestiones elementales como la DECLARACION DE OFICIO de la INCONSTITUCIONALIDAD DE LOS MONTOS MINIMOS, asi como la APLICACIÓN DE OFICIO DEL TOPE ART. 730 CCyC (este último punto será de tratamiento ulterior en otro MEMO INSTITUCIONAL).-

Como consecuencia del desayuno debate de viernes 01/03/2018, con la colaboración de los colegas asistentes elaboramos lo que resulta la posición de este CAVM, a la que se pretende dar amplia difusión.-

SUPERAR LAS DIVERSAS INTERPRETACIONES JUDICIALES:  es un anhelo en pos del tributo a la seguridad jurídica. La vigencia plena de  la Ley 910/2014 -que llevó más de 20 años de labor extensa por parte de este Colegio- tambalea ante la inexplicable interpretación de algunos jueces que entienden inconstitucional los mínimos de honorarios establecidos por el art. 7° de la ley citada, dejando de lado que si ese mínimo no estuviera garantizado, los acreedores por montos menores se verían privados de la asistencia profesional necesaria para estar en juicio.-

El legislador, al busca jerarquizar el ejercicio de la abogacía, estableciendo una retribución mínima, justa, digna y equitativa para los pleitos de escasa cuantía.-

Los jueces al declarar la inconstitucionalidad se basan en una supuesta “desproporción injustificada” entre el monto del proceso y los honorarios a regular. Entendemos que el tope mínimo de la Ley 910/2014 en ningún caso puede reducirse, aún en la hipótesis de que el
honorario resulte superior al contenido económico del asunto. Debe superarse la tradicional limitación acordada al honorario por la reducida cuantía del asunto.

El trabajo profesional tiene un valor intrínseco, en función del carácter científico y técnico del nivel universitario; por la estructura básica que requiera su desempeño (estudio jurídico, organización, medio de movilidad, etc); por la responsabilidad que le compete; por el tiempo que le requiere la atención, traslados, etc; por la intelectualización del caso, en función de las normas jurídicas que lo regulan y la decisión que bajo su responsabilidad debe adoptar para su encausamiento en pro de la satisfacción o defensa del interés sometido a su gestión (Boletín del Colegio de Abogados de San Martín, año 2, N° 8, pág. 5 y 6)”.

La desproporción en realidad está en los irrisorios honorarios regulados a los letrados en casos como el señalado, en tanto no guarda relación alguna con el trabajo realizado, los gastos, insumos, asesoramiento, estudio de la causa, todo lo cual se realiza independientemente del monto del proceso.-

Otro fundamento de los jueces al declarar la inconstitucionalidad de los topes son los principios de proporcionalidad y razonabilidad, pero estos principios se ven totalmente violentados al regular honorarios dejando de lado los mínimos legales, para quienes tales honorarios resultan totalmente desproporcionales e irrazonables, además de constituir su sustento.-

SEÑALAMOS UNA VEZ MAS QUE LOS HONORARIOS SON ALIMENTARIOS PARA LOS COLEGAS QUE EJERCEN LA PROFESION.-

El ordenamiento jurídico arancelario efectúa una ponderación más amplia que la meramente económica. La mirada patrimonial en modo alguno agota la visión profesional. La pretensión de estrechar los mínimos previstos, de ser atendida, importaría afectar a otros interesados en asegurar que la ley sea un eficaz instrumento de la justicia. No resulta posible efectuar una mera apreciación cuantitativa de los valores en juego en un pleito, para con esa pauta proceder a  efectuar la correspondiente regulación de honorarios; aún en aquellos casos en donde la regulación de honorarios no está signada por los mínimos que la ley impone, se prevé la cualificación no cuantitativa de la retribución arancelaria basándose en las pautas cualitativas que la ley ha previsto.

No respetar esos mínimos que en abstracto la ley ha comprendido justos, significa atentar contra la LEGALIDAD en primer lugar, y luego contra la propia dignidad del hacer profesional puesto que, ellos se hacen cargo a priori, de que la retribución profesional no se impone solamente por el quántum del juicio.  El abogado no defiende una causa exclusivamente por el quántum de ella, sino que está en juego su propia dinámica de lo justo.

Finalmente, los honorarios mínimos establecidos por el art. 7° L.H., por ser el menor valor y cubrir ajustadamente la retribución justa del letrado, no pueden verse afectados por el TOPE – además inconstitucional- establecido en el  C.C. y C.. Caso contrario dejarían de ser MINIMOS y no cumplirían el fin para la que fueron creados

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *